Siempre y cuando tengamos una buena rutina de ejercicio y de alimentación, los suplementos son un buen apoyo, y más si estamos en fase de recuperación de una lesión ya que pueden acelerar la reparación de los tejidos dañados, reducir la inflamación y mejorar la regeneración muscular y articular.

Aquí te dejo 3 suplementos (respaldados por evidencia científica) que pueden ayudarte en la recuperación (la dosis debe ajustarse a cada situación y persona).

1. COLÁGENO HIDROLIZADO + VITAMINA C

El colágeno es la principal proteína estructural del cuerpo humano y esta presente en tendones, ligamentos, cartílagos y piel.

La forma hidrolizada se absorbe y se digiere mejor y su biodisponibilidad es mayor. Aporta aminoácidos esenciales (como glicina y prolina) necesarios para reconstruir el tejido conectivo y favorecer la cicatrización.

La vitamina C es indispensable para activar este proceso y estimular las células para sintetizar nuevo colágeno.

Sus beneficios son:

– Favorecer la reconstrucción del tejido conectivo y acelerar la regeneración de tendones y ligamentos.

– Puede reducir el dolor articular y el tiempo de recuperación.

– Mejora la elasticidad y resistencia del tejido nuevo.

– Reduce el riesgo de lesiones/recaídas.

2. MAGNESIO

El magnesio es un mineral esencial que participa en más de 300 reacciones, pero es clave en la función muscular, salud ósea, síntesis proteica y reparación celular.

Sus beneficios son (dependiendo del tipo):

– Reducir molestias musculares disminuyendo calambres, contracturas y rigidez muscular.

– Favorecer la relajación y regeneración del músculo lesionado disminuyendo la inflamación.

– Participar en la producción de energía (ATP) y síntesis proteica favoreciendo la producción de colágeno.

– Contribuir al control del estrés.

– Mejorar la calidad del sueño y del descanso.

3. OMEGA-3 (EPA + DHA)

Los ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) son grasas poliinsaturadas que tienen un potente efecto antiinflamatorio natural y favorecen la reparación celular y el metabolismo energético.

Son muy útiles cuando hay inflamación ya que la reducen sin bloquear la reparación, o cuando hay dolor postlesión.

Sus beneficios son:

– Reducir la inflamación excesiva y el dolor articular y muscular.

– Favorecer la regeneración muscular y la recuperación de tejidos lesionados.

– Apoyar la salud cardiovascular y cerebral durante la recuperación.

– Mejorar la fluidez de membranas celulares, facilitando el transporte de nutrientes y la comunicación entre células reparadoras para una buena recuperación.

Recuerda que sin una buena base de ejercicio y alimentación, el efecto de estos suplementos no tienen mucho sentido.