RED-S: Deficiencia Energética Relativa en el Deporte

RED-S: Deficiencia Energética Relativa en el Deporte

El concepto RED-S viene derivado de una descripción más precisa de la «triada de la atleta femenina». Ambos términos tienen en común el mismo elemento causal: la baja disponibilidad energética.

En 2014, la triada de la atleta femenina se definía como un trastorno observable en adolescentes y mujeres jóvenes físicamente activas que cursaban con una baja disponibilidad energética con/sin TCA, disfunción menstrual y baja densidad mineral ósea.

En 2015, un grupo de expertos no estaban de acuerdo con la definición ya que consideraban que era un trastorno que también afectaba a los hombres y a personas que realizaban ejercicio de forma recreativa. Además, la triada se componía de 3 componentes, pero no era necesario que se dieran todos al mismo tiempo para diagnosticar este trastorno. Por último, tampoco se centraban en el elemento causal (la baja disponibilidad energética). Por este motivo, se creo el término RED-S.

RED-S es un síndrome de deterioro del funcionamiento fisiológico y/o psicológico experimentado por deportistas de ambos sexos que está causado por la exposición a una baja disponibilidad energética problemática (prolongada y/o grave) que tiene consecuencias en la salud (alteraciones menstruales, amenorrea hipotalámica funcional, problemas óseos, alteraciones inmunológicas y problemas metabólicos) y en el rendimiento.

Para disminuir el riesgo de RED-S, la manipulación de la composición corporal debe hacerse correctamente, y siempre bajo la premisa de «primero la salud y después el rendimiento».

Ganancia de masa muscular y sus beneficios

Ganancia de masa muscular y sus beneficios

Para ganar masa muscular, a diferencia de lo que la gente cree, lo principalmente necesario es que la síntesis de proteínas musculares sea mayor que la degradación de las mismas.

Adicional a esto, también es importante que haya un superávit calórico y un entrenamiento de fuerza.

Los beneficios de la ganancia de masa muscular no sólo son estéticos, sino que también ayudan a la salud de la persona.

– Aumenta el metabolismo basal
– Reduce la grasa corporal
– Reduce la probabilidad de padecer Diabetes tipo 2
– Mejora la salud cardiovascular
– Aumenta la densidad mineral ósea
– Mejora la salud mental

La función mitocondrial y los sensores nutricionales

La función mitocondrial y los sensores nutricionales

La mitocondria es el motor energético de las células, es decir, son las encargadas de crear la energía mediante la respiración celular. Por lo tanto, la función mitocondrial consiste en la capacidad del cuerpo para adaptarse a la alta o baja demanda energética.

La función mitondrial y los sensores nutricionales están estrechamente relacionados, ya que son factores estresantes encargados de regularla. Tanto un déficit como un exceso de estos factores conducen a una situación negativa, y en consecuencia, a una mala función mitocondrial. Estos sensores son 3:

  • Sensor INSULINA/IGF-1: es un sensor anabólico, es decir, se activa cuando hay una ingesta de comida, principalmente de HC (glucosa). Esto provoca un aumento en la liberación de insulina por medio del páncreas, y, por tanto, la unión de la insulina a los receptores de insulina activando así la Pl3K, encargada de la proliferación celular. Está encima activa a su vez la vía mTOR que es el segundo sensor nutricional.
  • Sensor mTOR: también es un sensor anabólico, y puede activarse de 2 formas: al activarse Pl3K mediante la activación del sensor Insulina/IGF-1, o al ingerir mucha proteína (aminoácidos). Si el sensor mTOR está activado, el sensor Insulina/IGF-1 también lo va a estar, y, por lo tanto, estaremos ante una situación de síntesis proteíca y proliferación celular.
  • Sensor AMPK: este sensor se activa con el ejercicio de alta intensidad, en situaciones de ayuno o de ingesta de alimentos más saludables (vegetales) donde la energía es más baja. En estas condiciones, este sensor provoca que se utilicen de forma más óptima la glucosa y los ácidos grasos, mejorando así la flexibilidad metabólica.